Controlar la hipertensión

 


Una tensión sanguínea excesiva puede ser el preludio de un grave accidente cardiovascular. Conviene tratarla y prevenirla mediante un plan de vida que incluya dieta sana, ejercicio y técnicas de relajación.

Tres remedios naturales
El ajo, el majuelo o espino albar y las hojas de olivo se han empleado tradicionalmente para tratar la hipertensión.

 

Se recomienda tomar de media dos dientes de ajo crudo al día, como condimento culinario para que resulte más agradable. Solo hay que tener cuidado con sus efectos adversos, que, aparte de su efecto en el aliento, pueden consistir en sudoraciones y mareos, irritación de la boca, esófago y el estomago. 

Las reacciones alérgicas son infrecuentes, pero el ajo aumenta el riesgo de hemorragia si se toma con anticoagulantes o antiagregantes plaquetarios.

 

Es utilizado ampliamente por los médicos para el tratamiento de la hipertensión, la angina de pecho, las arritmias y la insuficiencia cardiaca congestiva. Aunque se considera un tónico cardiovascular, su efecto hipotensivo es leve. Se suele combinar con hoja de diente de león y valeriana. La dosis de la hoja de majuelo con flor es, por lo general, de 2 a 3,5 g/día en una infusión o tisana, o la dosis equivalente en tintura.

 

  • Hojas de olivo.

Entre sus compuestos, la oleoeuropeína le otorga propiedades antihipertensivas por su efecto vasodilatador periférico, espasmolíticas, coronariodilatadoras y antiarrítmicas. Los flavonoides, triterpenos y sales potásicas producen un efecto diurético. Para la infusión de las hojas si es posible se eligen los brotes nuevos o renuevos del olivo. Se prepara una cucharada sopera por taza y se infunde diez minutos. Se toman tres o más tazas al día antes de las comidas.

Plantas contraindicadas:

Algunas plantas contraindicadas en la hipertensión son el tabaco, el regaliz, la efedra, el café y el ginseng, que pueden elevar la tensión arterial.

Revista cuerpo y mente. Pablo Saz (médico naturista)