Remedios Naturales para aliviar el resfriado, la gripe y recuperar la energía 

 

Durante siglos, las plantas han sido las herramientas curativas por excelencia, ayudando a aliviar la intensidad de los procesos gripales y resfriados, incluso reduciendo su duración y molestias. Muchas plantas medicinales cuentan además con componentes que refuerzan las defensas, por lo que tienen también una acción preventiva

Las plantas y remedios medicinales de los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron a formar parte de la botica medieval europea hasta nuestros días, ahora avalados por estudios científicos

La fitoterapia, que se define como la utilización de los productos de origen vegetal con finalidad terapéutica o con el  objetivo  de  mantener  la salud, nunca ha dejado de tener vigencia. Muchas de las especies vegetales  utilizadas por sus virtudes curativas entre los antiguos egipcios, griegos y romanos pasaron  a  formar parte de la farmacopea medieval, que más tarde se vio enriquecida por el aporte de los conocimientos del Nuevo Mundo. Dichas plantas medicinales se siguen usando hoy en día, avaladas ahora por una base científica que apoya la eficacia de muchos de los remedios  fitoterápicos  para  determinadas indicaciones

 

En este artículo nos detendremos en algunas de las plantas o hierbas medicinales más indicadas para reducir los síntomas de las dolencias relacionadas con el cambio de estación y la llegada de las bajas temperaturas, además de para fortalecer el sistema inmunitario. Para terminar, repasaremos las cualidades adaptógenas y revitalizantes de la maca andina, el ginseng y la ashwagandha, para combatir la astenia otoñal, producida por la merma de luz solar provocada por el cambio de estación.

 

Astrágalo: Esta planta medicinal (Astragalus membranaceus) proveniente de la medicina tradicional china, estimula las defensas de nuestro sistema inmunológico, fortaleciéndolo para así combatir los virus. El astragalósido presente en la raíz del astrágalo, tiene un efecto tónico en el aparato respiratorio, además de muchas otras propiedades y capacidades inmunoestimulantes, antioxidantes y antiinflamatorias. Alivia los síntomas de la alergia, combate el cansancio y proporciona vitalidad.

 

Andrographis: Las hojas de Andrographis paniculata forman parte de la medicina popular de la India y del ayurveda desde hace muchos siglos, donde se ha usado como tratamiento para los problemas digestivos y para una variedad de enfermedades que causan fiebre. Los andrografólidos refuerzan el sistema inmune, reducen los síntomas y la duración de los resfriados u otras infecciones respiratorias.  

 

Equinácea: La equinácea o Echinacea purpurea es la hierba “protectora” por excelencia, sobre todo en el caso de infecciones recurrentes o crónicas, por sus conocidos efectos sobre las células del sistema inmunológico al estimular la producción de las células T y el interferón (la proteína que estimula las defensas del organismo). La echinácea ayuda a evitar el resfriado común, es un remedio eficaz contra la gripe y posee además una acción antiinflamatoria

 

Regaliz: El Glycyrrhiza glabra o regaliz es una excelente opción natural para estimular el funcionamiento de nuestro sistema inmune ante patógenos como los virus debidos a sus propiedades antivíricas. El regaliz además reduce la inflamación y tiene propiedades expectorantes, por lo que resulta también muy beneficioso para los casos de bronquitis, tos y catarro.

 

Romero: Es una planta muy rica en principios activos y posee numerosas propiedades medicinales, entre otras, el romero o Rosmarinus officinalis es anti- séptico, antiespasmódico, aromatizan- te, depurativo, estimulante estomacal, carminativo, diurético e hipotensor. Las flores de romero son usadas como un remedio natural para tratar problemas respiratorios como el asma, ya que no presenta efectos adversos sobre los pulmones.

 

Saúco: Plantar un saúco (Sambucus nigra) en las proximidades de las granjas fue en otro tiempo una costumbre sabia, por las amplias posibilidades medicina- les de este árbol. Destaca por sus virtudes sudoríficas y diuréticas, muy útiles para reducir la duración de los procesos gripales y los resfriados. Las flores de saúco se suelen tomar en infusión combinadas con llantén, que reduce la irritación de las mucosas

 

Sello de oro: Es muy popular en el norte de América, ya que tiene excelentes propiedades antibióticas, antiparasitarias e antiinflamatorias. La raíz del sello de oro (Hydrastis canadensis) es rica en alcaloides isoquinolina como la hidrastina, la berberina, la canadina, la hidrastina. Posee además aceites esenciales y resinas. Su alto contenido en alcaloides es lo que le otorga sus propiedades antibióticas y bactericidas, que también pueden tratar virus como la gripe.

 

 

 

Reducir el estrés y recuperar la energía perdida: la maca andina, el ginseng y la ashwagandha

Existen etapas en la vida en las que la vitalidad baja y nos encontramos más cansados. No solo se puede achacar a la edad, sino que también influyen las situaciones de estrés, preocupación o los estados emocionales. En todo caso, una vez más, es posible encontrar ayuda en algunas plantas y productos naturales. Veamos cuáles son los beneficios de la maca, el ginseng y la ashwagandha, todas ellas sustancias con características adaptógenas.

 

Una planta o substancia adaptógena es aquella que es capaz de modular y equilibrar diferentes sistemas del organismo; energético, nervioso e inmunológico.

Las raíces de la maca andina, del ginseng y de la ashwagandha son remedios adaptógenos que, en sus justas dosis, ayudan a lidiar con situaciones de estrés o de falta de vitalidad

 

Maca andina

Los indígenas de los Andes han consumido la raíz de la maca (comúnmente conocida como ginseng peruano) durante siglos, tratando a este súper alimento como un remedio natural para una amplia variedad de dolencias. Los incas la empleaban para potenciar la fertilidad, aumentar la libido y tener más vigor en general. Gracias a la maca, conseguían más resistencia, mayor rendimiento deportivo y aumentaban la sensación de bienestar general.

También regula el sistema endocrino. Del sistema hormonal dependen muchas funciones, entre ellas la de reproducción las funciones sexuales y ciertos esta dos de ánimo. No en vano en América, la maca es conocida como “La viagra de la naturaleza“.

 

El ginseng

El ginseng es una de las plantas más populares de la medicina tradicional china. Pertenece al género “panax”, que agrupa algunas plantas que crecen lentamente y que tienen raíces carnosas. A su vez “panax” significa “panacea” (del griego “panakes” o “panakos”), que quiere decir “remedio contra todos los males”.

El ginseng posee unas sustancias llamadas ginsenósidos que le conceden propiedades estimulantes y revitalizantes. Por tanto es una excelente opción cuando una persona está muy cansada o tiene mucho estrés, actuando como un estimulante extra para continuar con las actividades diarias y mejorar tanto el humor como las energías.

Pero no solo eso: sus propiedades están relacionadas con muchos otros beneficios, como quemar grasa, mejorar la concentración o reducir las inflamaciones. Es un gran tónico para el organismo en general. Aumenta la oxigenación de la sangre y ayuda a neutralizar los niveles de estrés. Además, está indicado para mejorar la vida sexual. 

La ashwagandha

La ashwagandha es un arbusto de la familia de las solanáceas que crece principalmente en la India, Pakistán y Sri Lanka. Las raíces y bayas de la planta se utilizan ampliamente en la medicina ayurvédica, india y africana.

 La ashwagandha proviene del sánscrito y significa literalmente “aroma de caballo”, debido al olor característico de la planta, uno de los motivos por el cual se asociaron ya desde antiguo a esta planta sus propiedades estimulantes y vigorizantes. Por estas mismas características y por su marcado efecto antiestrés, hay quien se refiere a ella como el “ginseng de la India”.

 La raíz de ashwagandha estimula el sistema inmune, apoya la mejora del funcionamiento de la tiroides, mejora la capacidad cerebral, y previene la pérdida de cortisol.

 Pero por lo que es cada vez más popular es por ser una planta con propiedades adaptó- genas, esto es, que ayuda a nuestro cuerpo a lidiar con el estrés. De ahí su uso por personas que se sienten fatigadas y buscan mejorar su vitalidad. En combinación con la dieta adecuada, la ashwagandha puede reducir los síntomas de ansiedad

 

Fuente Mi herbolario