Los virus de la gripe y el catarro aparecen sin avisar. Nos visitan cada año cuando los días se acortan, comienzan a bajar las temperaturas y se presentan las lluvias; es en esta época, en que nuestras defensas necesitan ser reforzadas, para poder hacer frente a los catarros, gripes y demás afecciones respiratorias

 

El estilo de vida presente en nuestra sociedad, la alimentación y otros factores difíciles de controlar debilitan nuestro sistema inmunitario, y por otra parte, los organismos que agreden nuestro cuerpo son cada vez más agresivos y resistentes. Basta como ejemplo la reciente denominada gripe A.

 

Por todo ello, es importante conocer que nuestro cuerpo está preparado para recibir cualquier invasión enemiga de virus o bacterias. Si nuestro sistema inmunitario funcionara siempre al cien por ciento de su capacidad existiría la posibilidad de no enfermar nunca. Pero en realidad es aquí donde factores como el frío, una incorrecta alimentación, el estrés, hábitos de vida no adecuados como el tabaco, el consumo de algunos medicamentos… pueden debilitarlo, momento en el cual los virus y las bacterias pueden proliferar y causar la enfermedad.

 

En líneas generales podemos entender que nuestro sistema inmunitario es un conjunto de células y órganos que defienden nuestro cuerpo de bacterias, virus, hongos, parásitos y cualquier sustancia extraña y dañina para él. Cuando el organismo detecta alguna amenaza, este sistema de defensa se activa enviando un ejército de células que vigilan, atacan y combate (se comen) a los invasores. El timo (glándula situada detrás del esternón) y la médula ósea son el cuartel general donde nacen y maduran estas células.

 

Existen diferentes mecanismos de defensa que se ponen en marcha, según cual sea el agente invasor, actuando de diversas formas el sistema inmunitario:

 

- Barreras Protectoras como el PH de la piel, la cera de los oídos, la flora intestinal, etc.

 

- Los anticuerpos también llamados inmunoglobulinas cuya función básica es hacer de puente o “arpón” entre el invasor y la célula de defensa facilitando así su detención y posterior destrucción.

 

- El sistema linfático que es una red compuesta por órganos, ganglios, conductos y vasos linfáticos que producen y transportan un líquido llamado linfa desde los tejidos hasta el torrente sanguíneo. Se puede considerar como el sistema circulatorio del sistema inmunitario.Mantener un sistema inmunitario sano es la mejor manera de protegerse de padecer gripe y una cantidad excesiva de catarros.

 

Por lo que es un buen momento para conocer que los complementos dietéticos y la fitoterapia pueden mejorar y aumentar las defensas y en el caso de padecer un resfriado, catarro o gripe, saber que existen una serie de suplementos capaces de aliviar los incómodos síntomas de una manera natural, segura y podemos acelerar eficazmente su recuperación.  Entre los complementos y las plantas que nos pueden ayudar podemos mencionar:

 

- Probióticos: las bacterias intestinales son la primera barrera de defensa de nuestro organismo.


 - Los productos de las abejas (Jalea Real, Propoleo, Polen, Miel) ya dijo Hipócrates en su tiempo que las abejas eran “la farmacia de cielo” por los múltiples beneficios que nos aportan sus productos cuyas propiedades no son sólo nutritivas y preventivas, sino incluso curativas.

 

- Vitamina C: desempeña un papel importante en la estimulación natural del sistema inmunitario además de ser antivírica y antibacteriana.

 

- Vitamina A y Betacaroteno: es el nutriente que ofrece mayor protección a la glándula del timo y desempeña un papel esencial en el mantenimiento de la integridad del revestimiento interior del tracto respiratorio y sus secreciones.

 

- Oligoelementos como: Zinc, Cobre, Manganeso, Oro y Plata, minerales esenciales en la función inmune.



 - El ajo: con actividad frente a
diversos patógenos, ofrece una     actividad protectora celular y inmunoestimulante.

 

 

- Reishi / Shitake / Maitake: hongos que estimulan la actividad de los linfocitos T y las células blancas de la sangre favoreciendo de esta forma el sistema inmune.

 

Actualmente, la investigación moderna confirma el saber que la medicina ha acumulado durante miles de años: que las plantas colaboran con los sistemas de nuestro organismo para mejorar la salud. Las siguientes plantas tienen efectos notables en la estimulación de nuestros propios mecanismos inmunológicos y pueden aliviar tanto los síntomas que nos originan un catarro o una gripe, incluso muchas de ellas tienen acciones significativas frente a las bacterias y los virus: Equinácea, Saúco, Sauce, Uña de Gato, Olivo, Llantén, Pino, Tomillo, Eucalipto...

 

Una dieta saludable y variada, rica en frutas y verduras, combinada con los suplementos nutricionales y herbarios, así como las dosis adecuadas de ejercicio y reposo, son la mejor estrategia para hacer frente a la gripe y el catarro.

 

 

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