Los superalimentos son alimentos que se encuentran en la naturaleza y que al mismo tiempo actúan como medicina con la habilidad de mejorar la salud en general, aumentar la fuerza vital y la energía de cada uno de nosotros.

 

Estos alimentos (superalimentos) naturales tienen la capacidad de fortalecer el sistema de defensas (inmunológico), elevar la producción de serotonina, potencializar la sexualidad, desintoxicar el cuerpo, alcalinizar la sangre y los tejidos, regular el peso, y mejorar la nutrición celular.

 

La capacidad de estos superalimentos de curar las enfermedades es debido a que están cargados con un alto contenido de vitaminas, minerales, antioxidantes, fito-quimicos, fitonutrientes, ácidos grasos esenciales Omega 3, GLA, polisacáridos esenciales, aminoácidos, fibra y agua, que además de proporcionar una excelente nutrición ayudan a desintoxicar nuestro cuerpo.

 

 

Los superalimentos, como lo dice su nombre, son ricos en fitonutrientes, fundamentales porque actúan como aspiradoras y eliminadores de toxinas evitando así enfermedades como el reumatismo, cáncer y diabetes.

 

Muchas frutas también contienen glutatión, un antioxidante muy poderoso que convierte las toxinas de grasas solubles en algo menos dañino para que puedan ser eliminadas del sistema.
Cuando comemos, lo que hacemos es llenar nuestro estómago y saciar nuestros placeres. Pero, como no le damos la nutrición adecuada a las células, vivimos en constante e interminable ansiedad por comer ya que nuestro cuerpo presenta deficiencias nutricionales que hacen que nos enfermemos y nos volvamos gordos.

 

Pélame la manzana, cuélame el jugo, quítale la cáscara al tomate, dame el jugo sin afrecho, bótale las semillas a la guayaba y al pimentón, el brócoli me produce gases, el ajo y la cebolla me pican, los granos me inflan, los vegetales crudos me dan gases, las frutas de noche engordan, no combines frutas ácidas con dulces. Mitos de la vida moderna, como estos, han logrado enfermar al hombre por darle prioridad a la comida chatarra rica en grasa y azúcares.

 

Los superalimentos más conocidos son: zanahoria, remolacha, ajo, cebolla, berro, te verde, cúrcuma longa, limón, brócoli, ají picante, Goji Berries, cacao, Maca, jengibre, sábila (Aloe vera), coco, polen de abeja, Propóleo, jalea de real, miel de abejas, Espirulina, Fitoplancton marino, Alga verde azul (AFA aphanizomenon flos-aquae), Noni, Acai, zambrosa, Kelp, clorella, Equinacea, Esquizandra, Turmeric, Wakame, cordyceps sinensis, Gynostemma Pentafyllum, Ginseng, linaza, hongo reishi, Plantago Ovata, arándanos, mora, frambuesa.

 

  

La Espirulina, la reina de las proteínas. Su color verde se debe a la clorofila, la cual le da la capacidad de oxigenar las células y su color azul se debe al pigmento ficocianina, capaz de mejorar la inteligencia, memoria y concentración.

Esta planta marina verde azul, es la que posee el mayor contenido de proteína 100% absorbible, que además de ayudar a crecer y fortalecer músculos, proporciona vitalidad, regula el azúcar, balance de la química del cerebro, acelera curación de heridas, hace crecer huesos y previene el cáncer.
Es la mejor planta medicinal para curar la anemia y para aumentar el número de glóbulos rojos y glóbulos blancos debido a su pigmento azul llamado ficocianina, que estimula la producción de células madres a nivel de la médula espinal, y ejerce protección del ADN celular dándole poder anticancerígeno.

 

 

 

Por su alto contenido de antioxidantes, como betacarotenos, clorofila, zeaxantina y súper oxido dismutasa, proporciona larga vida, mejora el sistema inmune, purifica la sangre, incrementa la agudeza visual e inhibe el crecimiento de muchos canceres.


Es la planta con mayor contenido de GLA (ácido gamma-linolenico) después de la leche materna que ayuda al crecimiento del cabello y al embellecimiento de la piel. Evita todo tipo de proceso inflamatorio y reacciones alérgicas.

 

 

Fuente: Lógica Ecológica